miércoles, 7 de septiembre de 2016


PRINCIPIOS DE LA MAGIA TANTRICA
Parte 1

Rudra Amitabha Nath Bhairava


Kala-Bhairava, de Jean Pierre Dálbera (Wiki Commons)



Cómo funciona la Magia.

La Magia Tantrica se asienta, como veremos, en una serie de ideas muy similares a las de la magia ceremonial occidental. Seguiremos, en este documento, una explicación que tratará de armonizar ambas enseñanzas, lo que creemos dará una visión más clara sobre como funciona un ritual tantrico. Siguiendo a Francis King en su libro “Técnicas de Alta Magia” (editorial Luis Cárcamo), podríamos decir que la operatividad mágica (tanto occidental como oriental) se basa en las siguientes tres premisas fundamentales:

1 La realidad ordinaria, material, que percibimos normalmente, es sólo una parte, y además muy, muy reducida, de la Realidad total. La realidad material es solamente la parte más densa de una totalidad en la que co-existen otros planos de realidad más sutiles. A través de determinadas prácticas tantricas y mágicas, el sadhaka puede refinar sus sentidos físicos y sutiles hasta un grado de desarrollo interno en el que se hace posible para él o ella percibir otros dominios sutiles de la realidad. Nuestra Orden Mágica y Tantrica proporciona numerosos métodos para lograr este resultado, como por ejemplo en la serie de lecciones llamadas “El Despertar del Smashan”. También, en los documentos “Dioses y Espíritus” y “Mundos Espirituales y sus Habitantes” el estudiante encontrará una serie de descripciones de los seres, espíritus y planos habitados. Estos planos no están radicalmente separados unos de otros, sino que los más sutiles inter-penetran y al mismo tiempo trascienden los más burdos. Sobre estos planos y los respectivos cuerpos con los que puede operar el sadhaka en ellos, hay numerosas clasificaciones, pero resumiendo mucho, podríamos hacer cuatro divisiones principales: Mundo Material, Mundo Astral, Mundo Espiritual, que en nuestra tradición tantrica e hindú son llamados respectivamente Bhuh, Bhuvah y Svah. Dentro del campo de la Brujería Tantrica, el Mundo Astral tiene una importancia clave, pues operando determinados cambios en este Mundo Astral, el sadhaka puede producir los cambios correspondientes en el Mundo Material.

2 El mago puede operar en esta realidad más sutil a través de dos facultades espirituales: la Imaginación y la Voluntad mágicas. En los documentos de la Orden Hermetica del Amanecer Dorado se decía que la Imaginación siempre precede a la Voluntad, a la que da una dirección mágica. La Imaginación es la capacidad de dar formas a la sustancia sutil del Mundo Astral de acuerdo a los objetivos del mago, mientras que la Voluntad es el “combustible”, la energía y poder que vigoriza esas imágenes y las hace operativas. La imaginación sin voluntad, sólo puede crear imágenes fugaces en el plano astral, y la voluntad sin la imaginación que le de una orientación o dirección, se convierte en una fuerza que se debilita a sí misma finalmente sin llegar a ningún fin creativo. En el Tantra, la visualización de las Imágenes de los Dioses y Diosas, o de las representaciones geométricas de determinadas fuerzas espirituales llamadas Yantras, son el campo de la Imaginación, mientras las fórmulas vibratorias de poder o Mantras correspondientes a esas Imágenes o Yantras y que las activan son el campo de la Voluntad.

3 La correspondencia entre el Macrocosmos y el Microcosmos. Al igual que la ciencia mágica occidental, el Tantra sostiene la visión de que el ser humano es una versión en miniatura (Microcosmos) del Universo (Macrocosmos), y que las esencias espirituales presentes en el Universo tienen su exacta correspondencia en una escala menor en el ser humano. Además, existen una serie de correspondencias que permiten “activar” o “fortalecer” esos factores presentes en el ser humano que son la manifestación a una escala menor de esas esencias espirituales universales. Por ejemplo, un practicante tantrico podría “activar y dirigir” la energía mágica deseada personificada en una determinada diosa usando las vestimentas, colores, flores, perfumes e inciensos, alimentos y bebidas, etc,... correspondientes a esa diosa en un entorno ritual, hacer “descender” a través de estos elementos ese poder personificado para que opere en la dirección deseada por el mago.



Los Cinco Elementos y las Armas Mágicas Elementales.

En el Ocultismo, igual que en el Tantra, los cinco elementos representan las fuerzas del universo. Todo está compuesto de estos cinco elementos, aunque ellos estén presentes en cada ser en distintas proporciones. En la magia ceremonial, además, están conectados con las cuatro direcciones espaciales del Templo (el Mandir o Templo Interior del Mago Tantrico, su Zonule del Dragón) a través de las armas elementales (Pentáculo, Cáliz, Vara, Daga), con una función ordenadora y estabilizadora de las energías y las direcciones espaciales. Aquí el Templo es entendido como un Mandala que representa el Ser espiritual del Mago en una manera Ideal. Este Templo-Mandala es la representación Ideal del Macrocosmos, que el Mago aspira a encarnar como Microcosmos, poniendo en armonía todos los elementos constitutivos de su ser a través de su trabajo mágico. El trabajo con los cinco elementos es vital en el Tantra, pues el despertar de la Kundalini-Shakti sólo puede tener lugar de una manera segura cuando estos elementos han sido purificados, refinados y, por decirlo de alguna manera, “transmutados” a una dimensión pura en la que el Espíritu podrá manifestarse sin obstrucciones. Esta purificación de los elementos se realiza en una práctica que recibe el nombre de Bhuta-Suddhi y que tiene múltiples versiones diferentes en diferentes tradiciones, pero todas ellas con la misma base y validez.

El elemento Tierra (Prithivi) es seco y frío, es la energía que da solidez y materialidad a las cosas. En el Tantra representa el nivel material y denso del mundo, del cuerpo físico, la estructura de los tejidos y huesos. Se manifiesta en la dirección espacial Norte. En el ritual tantrico se equilibra-purifica el elemento Tierra (Muladharachakra) a través de la ofrenda al Ishta Devata (Deidad Personal= Santo Ángel Guardián) de pasta de sándalo. En la Rahasya Puja (Adoración Secreta Kaula) es el ofrecimiento de cereal tostado (Mudra).

El elemento Agua (Apas) es frío y húmedo, es la energía que proporciona humedad y fluidez a las cosas. En el Tantra representa el nivel propio de la estructura energética y sutil, el cuerpo astral o energético que sostiene las funciones vitales, proporcionando su sustancia a los fluidos corporales. Se manifiesta en la dirección espacial Oeste. En el ritual tantrico se equilibra-purifica el elemento Agua (Svadisthanachakra) a través de la ofrenda al Ishta Devata (Deidad Personal= Santo Ángel Guardián) de alimentos. En la Rahasya Puja (Adoración Secreta Kaula) es el ofrecimiento de pescado (Matsya).

El elemento Fuego (Tejas) es caliente y seco, es la energía que proporciona vitalidad y calor. En el Tantra representa el nivel de las emociones, produciendo el calor corporal. Se manifiesta en la dirección espacial Sur. En el ritual tantrico se equilibra-purifica el elemento Fuego (Manipurachakra) a través de la ofrenda al Ishta Devata (Deidad Personal= Santo Ángel Guardián) de una llama de lámpara de ghee (mantequilla clarificada). En la Rahasya Puja (Adoración Secreta Kaula) es el ofrecimiento del vino (Madya).

El elemento Aire (Vayu) es húmedo y caliente, es la energía que da movilidad y comunica las cosas. En el Tantra representa el nivel de los pensamientos y la energía que mueve la respiración y el proceso del movimiento digestivo, entre otros. Se manifiesta en la dirección espacial Este. En el ritual tantrico se equilibra-purifica el elemento Aire (Anahatachakra) a través de la ofrenda al Ishta Devata (Deidad Personal= Santo Ángel Guardián) de incienso. En la Rahasya Puja (Adoración Secreta Kaula) es el ofrecimiento de la carne (Mamsa).

El elemento Éter (Akasha) es el Espíritu, de donde surgen los otros elementos y donde se reabsorben finalmente. Se manifiesta en la dirección espacial Centro-Arriba-Abajo. En el ritual tantrico se equilibra-purifica el elemento Éter (Visudachakra) a través de la ofrenda al Ishta Devata (Deidad Personal= Santo Ángel Guardián) de una flor. En la Rahasya Puja (Adoración Secreta Kaula) es el ofrecimiento de la unión sexual.


Las Armas Mágicas Elementales.

Voluntad= Vara= Aspiración= Fuego= Sur. La Aspiración a la Gran Obra. Vara tiene en hebreo el valor numérico 463. 400= el Sendero de la Tau, que va desde Malkhuth a Yesod; 60= el Sendero de la Samek, que va desde Yesod a Tiphereth; 3= el Sendero de la Guimel, que va desde Tiphereth a Kether. ¿Cómo se entrena la Voluntad? Negando-sacrificando todo aquello que es ajeno o contrario a la Gran Obra, y practicando aquello que la beneficia. Estos son los dos aspectos, positivo y negativo, del fortalecimiento de la Voluntad.

Imaginación= Copa= Inspiración= Agua= Oeste. El Cáliz o Copa no es recta como la Vara o la Daga, sino circular, y su forma es reflejo de su cualidad receptiva y femenina. Es la Inspiración que recibe las influencias de lo alto, la influencia espiritual que desciende desde Kether hacía abajo, a Tiphereth, por el Sendero de la Guimel. Muy bellamente, A. Crowley dice que el Cáliz es el Loto que se abre al Sol, y recoge Su rocío. Pero esta Inspiración de lo alto es distorsionada cuando desciende al nivel del ego, que se apropia de ella para deformarla. Por ello dice el Maestro Therion que “la Idea-Ego tiene que ser arrancada sin piedad antes de que se pueda obtener el Entendimiento”.

Hay dos instrumentos rituales tantricos que sostienen una función similar a la Vara y la Copa. Ellos son el Vajra-Rayo Dimantino y la Campana-Gantha. El Vajra es un símbolo de autoridad espiritual, llamado también “cetro diamantino”. Como la Vara de la Verdadera Voluntad, el Vajra es el poder espiritual que se extiende sin desviarse recto hacia lo alto en su aspiración espiritual. En este sentido, es asociado con el Buda Akshobhya, cuyo nombre podría traducirse como el “imperturbable”, o el “inquebrantable”. El Vajra, antes de aparecer en el simbolismo vinculado al Tantra Budista, es el arma de otras deidades hindúes, principalmente vinculado al poderoso Indra, el “Dios de la Tormenta”. El Vajra es el arma irresistible e indestructible de Indra, con el que destruye a sus enemigos.

El Cáliz es el cuenco donde se realizan las libaciones a la divinidad, en cierto aspecto también como en el Tantra la Kapala-Cráneo (aunque ésta tiene muchos otros usos y simbolismos) como receptáculo de las ofrendas tantricas y la Campana-Gantha como instrumentos receptivo-femeninos. También, en el hinduismo la campana se hace sonar al comienzo del ritual para informar a la deidad de la llegada del sadhaka. Da la bienvenida a los dioses y ahuyenta las energías malévolas. Además, la campana “desconecta” a la mente de su identificación con el proceso de los pensamientos y la hace receptiva a influencias superiores.

En el Tantra, la Campana-Gantha representa la Sabiduría y Vacuidad de la que surgen todos los fenómenos, mientras el Vajra simboliza los Medios Hábiles así como la Compasión y los cinco elementos en sus dimensiones burda y sutil. Se corresponden, respectivamente, con la Copa y la Vara Elementales. Dentro del contexto tantrico, como en la Magia Occidental, la Campana y el Dorje simbolizan también los órganos masculino y femenino, los vehículos en el plano material de la Voluntad y la Imaginación mágicas.

Intelecto Superior= Espada (o Daga de Aire)= Aire= Este. La espada es el arma usada por el Mago para “causar terror a los demonios y dominarlos”, “la Espada Mágica es la facultad analítica; dirigida contra cualquier demonio destruye su complejidad” (A. Crowley). También dice el Maestro Therion que la empuñadura de la espada está situada en Daath, la guarda se extiende a través de Chesed y Geburah, y la hoja se hunde en Malkhuth. Está claro, por lo tanto, que esta facultad analítica de que hablamos unde sus raíces en un nivel profundo de conciencia y sabiduría, para extenderse en su aplicación a todos los niveles superiores e inferiores; no es la razón que opera únicamente en lo inferior, ciega espiritualmente, sino la verdadera discriminación espiritual o Viveka. En un contexto tantrico Kaula (no-dualista), los demonios son los propios pensamientos dualistas. Es esta la operación del Intelecto Superior o Buddhi, que discrimina y discierne lo verdadero de lo falso, lo imperecedero de lo perecedero, lo impermanente de lo permamente, etc,...

En el Tantra, un arma usada por el iniciado para controlar, subyugar, y re-dirigir las entidades demoníacas en rituales de exorcismo es la Daga-Phurba, que usualmente tiene una hoja de tres lados, y es asociada a la deidad Vajrakilaya, una manifestación iracunda de Vajrapani. Los tres lados de la hoja representan los tres mundos espirituales y los “tres venenos”: ignorancia, apego y aversión. La hoja también representa la sabiduría, mientras que la empuñadura el método. El cetro es el eje central que conecta los tres mundos. En los rituales tantricos, los iniciados recitan mantras especiales para invitar a la deidad a que entre en la Phurba, para después clavarla en un cuenco lleno de arroz o trigo, visualizando que los espíritus demoníacos o energías negativas quedan atrapados debajo de la hoja.

Pentáculo= Pentagrama-Yantra= Tierra= Norte. El Maestro Therion decía que el Pentáculo es “una imagen del Todo”, “el cuerpo como Templo del Espíritu Santo”.

El Pentáculo es un símbolo también de Shiva (de hecho, aparece en muchos Shiva-Yantras, como en el Maha-Mrtyunjaya Yantra), sus cinco puntas simbolizan los Cinco Elementos, las Cinco Caras de Shiva, las cinco funciones de creación, sostenimiento, disolución, velar y otorgar gracia, las cinco sílabas de OM NAMAH SHIVAYA, etc,...). Todo esto está en armonía con la descripción que del Pentáculo hace el mago Eliphas Levi como “resumen de todo el dogma mágico”.

Todas estas descripciones de las Armas Elementales en la Magia Occidental y los correspondientes instrumentos mágicos tantricos tratan de establecer relaciones entre ellos de una manera aproximada en algunas de sus funciones, pero no intentan demostrar una exacta correspondencia entre unos y otros, que el iniciado tantrico los use exactamente de la misma manera, o que estén todos ellos presentes en su Templo. Hay muchos procedimientos tantricos diferentes para establecer las direcciones espaciales, equilibrar las energías elementales en el espacio ritual, etc,....


La Iniciación de los Cuatro Elementos.

Quiero dirigirme aquí también brevemente a lo que Michael D. Kraig llama la “iniciación de los cuatro elementos” y que podría ser asimilado con la práctica de Bhuta-Suddhi. En la Orden de la Aurora Dorada el primer Grado 1=10 era la iniciación elemental de la Tierra (Malkhuth), y después se proseguía sucesivamente por los otros elementos, de esta manera:

1=10= Malkhut= Tierra.
2=9= Yesod= Aire.
3= 8= Hod= Agua.
4= 7= Netzaj= Fuego.
5= 6= Tipharet= Éter= Conocimiento y Conversación con el Santo Angel Guardián.

A través del pasaje ceremonial por estos Grados (Primera Orden), así como por la puesta en práctica de las tareas mágicas a ellos asociadas, el iniciado “activa” los poderes de estos elementos, y se capacita para el acceso a los Grados Superiores de la Segunda y Tercera Órdenes. Esta activación de los elementos y centros asociados en el cuerpo sutil también tiene un importante papel en el sistema de iniciación de muchos otros grupos mágicos y esotéricos, como por ejemplo la Ordo Templi Orientis (OTO).

En el Tantra todo este trabajo con los cinco elementos reviste también gran importancia. Muchos hechiceros tantricos y Aghoris creen que la purificación y el dominio de los cinco elementos pueden conducir al iniciado al desarrollo de todos los Siddhis= poderes mágicos. Como hemos visto anteriormente, el símbolo de los cinco elementos en la Magia Occidental es el Pentagrama-Pentáculo, a cuyas cinco puntas les son asignados los cinco elementos. Este Pentagrama aparece en numerosos Shiva-Yantras, especialmente en el Maha-Mrtyunjaya Yantra, el Yantra del dios Shiva en la forma de Conquistador de la Muerte.

El Panchaksari Mantra o Mantra de Cinco Sílabas del dios Shiva, OM NAMAH SHIVAYA, es un notable Mantra para la purificación de los cinco elementos, siéndole asignada cada sílaba a uno de ellos, de la siguiente manera:

OM= Pranava, Vibración Primordial.
NA= Tierra.
MA= Agua.
SHI= Fuego.
VA= Aire.
YA= Éter, Espíritu.


También, en el Tantra hay prácticas específicas para el desarrollo de cada uno de los elementos, además de Dikshas o iniciaciones-obtenciones de poder otorgadas por un Guru tantrico que tienen como objetivo la activación y equilibrio de los cinco elementos. Las prácticas para activar y lograr el dominio de los cinco elementos que conducen a los Siddhis o poderes mágicos son muy extensas, abarcando el entierro en fosas de tierra para armonizarse con el elemento Tierra, la meditación en cascadas de agua o sumergido parcialmente en fuentes de agua helada o caliente para el trabajo con el elemento Agua, realización de rituales con ofrendas especiales en un fuego sagrado (Dhuni-Homa) y la concentración en la llama de una vela (Trataka) para potenciar el elemento Fuego, prácticas de control de la respiración (Pranayama) para el elemento Aire, y meditaciones tantricas especiales que usan como soporte el espacio abierto del cielo o un espacio vacío para el elemento Éter. Aparte de todo esto, existe una práctica central en el Tantra llamada Bhuta-Suddhi o Purificación de los Elementos, pero no la describiré aquí, dada su extensión y que ya lo he hecho en otra parte.